SOSten
La instalación ubicada en Mazcuerras, en el barrio de Sobarriba, establece un diálogo entre los cantos rodados y la lana de las ovejas, dos elementos profundamente ligados al territorio y a los ciclos naturales. En Cantabria, los cantos rodados o piedras de río están estrechamente vinculados a la arquitectura tradicional y forman parte de la identidad del paisaje construido. Su presencia evoca arraigo, protección, estabilidad y la relación histórica entre las comunidades y su entorno. Del mismo modo, la lana ha sido durante generaciones un recurso esencial en la vida rural, asociado al cuidado, el trabajo colectivo y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales. La lana representa, además, un saber tradicional basado en el cuidado del animal, la esquila y el tratamiento de la fibra. Frente al abandono de este material natural, renovable y duradero en favor de alternativas sintéticas y modelos de producción industrial cada vez más desvinculados del territorio, la obra plantea una reflexión sobre la sostenibilidad y la necesidad de recuperar formas de producción más artesanales, respetuosas con los ritmos de la naturaleza y menos dañinas para la tierra. En este sentido, la obra propone una vuelta al origen: una invitación a reconectar con aquello que realmente somos y de donde venimos, reconociendo el valor de los conocimientos y prácticas que han sostenido durante generaciones la vida en comunidad. La fusión entre piedra y lana da lugar a grandes cuerpos híbridos que evocan simultáneamente refugio, protección y permanencia. SOSten reivindica el valor de aquello que continúa sosteniendo nuestra memoria colectiva y los vínculos entre naturaleza, trabajo y comunidad..



















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